sábado, 7 de junio de 2008

Lo de compartir


Hace pocos días, un sindicato de la industria musical ha presentado una demanda contra el creador de una tecnología para compartir nuestra riqueza con los amigos a través de la red. Viendo el empeño que ponen algunos en que no tengamos amigos para preservar su negocio, creo importante insistir en este tema y me dispongo a narrar la crónica de la jornada "Compartir dóna gustet" del pasado 31 de mayo. Vamos allá.

09.00 Despierto y pongo en marcha el emule antes de salir de casa. Entro en el bar de la señora Mercedes y el señor Joaquín, donde me tomo una tortilla de berenjenas, dos rebanadas de pan con tomate, una caña de cerveza y un cortado mientras leo la prensa matutina: preocupados por la tibieza de nuestra adhesión al régimen, el ayuntamiento de Barcelona se gasta más de un millón de euros en publicidad para vendernos la imagen de la ciudad a los que la vemos cada día.

10.00 Tomo el metro. Tiempo despejado con ligeros vientos de componente sur; temperatura 15 grados; humedad relativa 56%, estado de la mar, llana.

10.30 Llego a Conservas. Té y pastas finas. Por no parecer descortés, desayuno por segunda vez. Tras apurar un vaso de té, me dispongo a probar lo que parece una infusión de tabaco, hasta que me explican que usan un vaso con agua como cenicero.

11.00 Internet y cultura libre. Unos expertos introducen brevemente el tema y luego nos dividimos en grupos de discusión. Me encargo de hacer de moderador de uno de ellos. Los expertos nos han lanzado la pregunta "Perquè compartir dóna gustet?" para que la respondamos. En mi grupo de discusión afirmo que la pregunta está mal planteada; la pregunta debería ser: "¿por qué tendríamos que dejar de compartir?" y no deberíamos contestarla nosotros, los que compartimos, sino los que se empeñan en que no lo hagamos. En nuestro grupo de discusión nos dedicamos básicamente a deconstruir la figura del autor. Los derechos de autor se sobreponen a la función social de la obra de arte por perversión económica y despreciando que la noción de comunidad es previa a todo autor. Se ha creado el mito del autor como un creador aislado que no tiene fuentes sociales de inspiración ni genera consecuencias con su obra que servirán de contexto a otros autores. Es más importante lo que genera la obra socialmente que la individualidad del autor. El caso de Jackson Pollock: tras su muerte alguien compró el loft que había usado como taller y anunció haber encontrado un cuadro suyo desconocido; los expertos, tras estudiarlo, lo valoraron en una elevada suma de dinero. El presunto descubridor anunció que en realidad era una falsificación, con lo que el cuadro pasó a no valer nada. ¿Qué era lo que tenía valor entonces, lo expresado en la tela, o la simple firma del autor? El pintor Barceló se ha inspirado en la vida de los africanos del Sahel para realizar sus telas sin que aquellas personas que han creado ese mundo reciban nada a cambio, pero nosotros no podemos hacer una foto de un cuadro de Barceló expuesto en un museo. Está fijado el número máximo de líneas que se puede citar de un texto académico sin violar el copyright. No se pueden fotocopiar libros aunque estén descatalogados y sea imposible comprarlos en las librerías. No dejan publicar artículos con copyleft en las revistas académicas. Determinadas técnicas de dinámica de grupo no se pueden poner en práctica si no estás autorizado para hacerlo por la empresa que las ha registrado. Picasso podía pintar la versión cubista de las Meninas de Velázquez sin preocuparse de los derechos de autor, y en cambio un cineasta no es libre para adaptar una novela al cine. El arquitecto Calatrava protesta porque el ayuntamiento de Bilbao retoca un puente suyo para hacerlo más seguro para los peatones. Y se intenta restringir el derecho a fotografiar el auditorio de Calatrava en Tenerife... desde la calle! Es un mundo surrealista y quieren hacerlo pasar por normal. Si se aplicara este absurdo a las Matemáticas o a la Física, el pensamiento científico-técnico dejaría de existir. Un matemático no tiene que pedir permiso para usar un resultado previo como demostración de sus propias teorías. Nadie de los presentes es capaz de decirme quién fue David Hilbert, matemático que floreció en la primera mitad del siglo XX; su obra constituye el aparato matemático de la Física Cuántica y por tanto Hilbert ha contribuido a configurar en gran medida nuestro mundo actual. Sin embargo, todos los presentes conocen a Picasso, no se sabe por qué.
¿Qué haremos cuando nos desconecten la ADSL por usar P2P? ¿Una huelga de conexión para presionar a las operadoras? Deberíamos construir redes autónomas, redes wifi independientes de las operadoras, y que nos permitan compartir sin la amenaza de la desconexión.

12.00 La hora del Angelus. Me recojo unos instantes en silencio y lo recito.

12.45 Vermut a cargo de Alf y Aleix: pinchos de salchicha, anchoas con pimientos y olivas, atún. Todo buenísimo. Temperatura: 20 grados centígrados; humedad relativa, 64%; vientos flojos de componente sur; estado de la mar, llana.

13.15 Alimentación. Los ponentes de este tema nos devuelven a la materia, recordándonos que, a pesar de píxeles y realidades virtuales, el cuerpo humano es una cosa que mea y echa pedos (con perdón). Para ilustrarlo eligen una historia concreta: cómo se produce la leche que bebemos. Todo empieza en Paraguay (o en Brasil, o en Bolivia), donde las tierras comunales con cultivos diversificados para el autoconsumo se están sustituyendo por el monocultivo de la soja, creando miles de desplazados que se convierten en pobres urbanos. La soja es el producto agrario más comercializado y el 92% de su producción se dedica al pienso de nuestras vacas. Si toda la soja que consumen estas vacas se cultivara aquí, la mitad del territorio catalán sería una interminable plantación de soja (y la otra mitad sería de maíz, y no quedaría sitio para nada más). Aquí, en los últimos años, el 75% de las explotaciones ganaderas han cerrado, y los que quedan, aunque propietarios de sus tierras, en la práctica son empleados de unas pocas transnacionales que controlan el suministro de semillas, piensos, y la comercialización posterior de la leche. Hay una gran concentración empresarial y muy pocos actores económicos controlan todo el proceso de producción y distribución. Se habla también de las patentes sobre la materia viva, las semillas sobre las que los campesinos han perdido el control pues están patentadas, la reducción de la biodiversidad, y la alternativa de las cooperativas de consumo.
En la discusión posterior planteo la siguiente cuestión: mientras en internet compartir es fácil, no requiere concienciación ni militancia y es una práctica generalizada, en cambio en el mundo de la alimentación sucede todo lo contrario. Sustraerse al modelo alimentario vigente requiere un laborioso proceso de concienciación, unas prácticas militantes, tener que tragar discusiones con puristas de toda calaña y las pocas cooperativas de consumo en funcionamiento no podrían absorber una demanda mayor en el caso de que estas prácticas se vulgarizaran y generalizasen. Aquí hay opiniones diversas, pero se admite que se requiere más motivación y mentalizarse en otro modelo alimentario, acostumbrarse a que en invierno no hay tomates y toca comer col a menudo. Se requiere un replanteamiento general de los hábitos de consumo y un mayor conocimiento del mundo. Para la mayoría de nosotros, el mundo de la alimentación está banalizado, nos limitamos a hacer dos gestos de extender el brazo en el súper y en la nevera e ignoramos la realidad de las grandes industrias agroalimentarias y el modelo de negocio y de vida que imponen aquí y en otros países: empiezas a tirar del hilo y puedes llegar a cuestionarlo todo a partir de una humilde col lombarda. Cuestionas incluso las luchas y resistencias que tienen lugar aquí: en Europa hubo mucho ruido cuando lo de las patentes de software, pero de las patentes sobre la vida, como afectan básicamente a campesinos pobres de fuera, no se ha dicho tanto.

15.00 Comida. El menú es un tanto macrobiótico, a pesar de lo cual no consigo sentir en mi cuerpo el equilibrio entre el ying y el yang, debe ser que no tengo fe. Temperatura 17 grados centígrados; humedad relativa, 62 por ciento; vientos flojos del sudoeste; estado de la mar, rizada.

16.00 Mientras un ecologista, fuera de programa, explica las virtudes de la espirulina, duermo la siesta. Sueño que me rodea una multitud de la cual se alza una voz que me proclama Mesías.

17.00 Espacio público. Unos antropólogos de la calle nos dan unas breves pinceladas. Entrar/salir, una actividad básica que delimita el dentro y el fuera, la casa y la calle. Merodeador, transeúnte, pasear el perro: actividad peripatética errática sin objetivo definido. Vida pública: interacción entre personas que no se conocen y establecen vínculos esporádicos de copresencia. El grupo de debate siguiente es más flojo que los dos anteriores. Tal vez se deba al cansancio, pero también a que los antropólogos han sido excesivamente académicos y no han acertado con un tono más, ¿cómo diría? burbujeante. Así que el grupo de debate en el que estoy queda más como recopilación de anécdotas. Hay turistas en el barrio gótico que preguntan a qué hora cierra el barrio, creen que es un parque temático. En las Ramblas hay dos ejes de circulación: los turistas siguen el eje longitudinal, mientras que los nativos atraviesan transversalmente. Hay una obsesión por controlar los vacíos urbanos, los intersticios entre las construcciones, el espacio difuso, con tal de asegurar y adornar la oferta inmobiliaria. No quieren dejar el más mínimo espacio sin controlar, hasta el punto de que un descampado parece subversivo y problemático. Llevamos treinta años de despolitización. Usar la calle es la base de nuestra vida; si perdemos la calle perdemos todas las batallas y se hace impensable lo que antes era cotidiano como montar una paradeta en las Ramblas. La fragmentación actual de luchas sociales no es un contexto para sumar fuerzas. Falta organización, "partido", algo de mínimos que nos agrupe si no seremos teóricos del mal rollo y calvinistas de la represión. Es simplista el discurso antiturista, formalmente dice lo mismo que el discurso antiinmigrante. La idea clave es la mercantilización, se ataca todo aquello que no da dinero. Las hogueras de San Juan están prácticamente prohibidas porque son gratuitas. Actividades varias, como un carnaval o una carpa en la universidad se hacen bajo el patrocinio y el ambiente de "carpa Movistar", fundiendo el espacio público con el comercial. Se quiere cambiar el modelo de turismo, el actual está saturado y deja poco dinero comparado con lo que desea la avaricia empresarial. Hasta las fiestas alternativas se mercantilizan porque son la gran oportunidad para financiar movimientos sociales, llegando los propios alternativos a expulsar lateros. En conclusión: es dinero, no civismo.

18.45 Merienda. Arroz negro y vichyssoise. Temperatura, 16 grados centígrados; humedad relativa, 90 por ciento; vientos fuertes del nordeste; estado de la mar, marejada.

19.00 Estaba prevista una discusión final plenaria, pero el cansancio mental y la digestión de tanta comida la desconvocan espontáneamente. Nos vamos a lo de Zana.

00.00 Me pongo el pijama, rezo mis oraciones y me acuesto pensando que mañana iré a desayunar churros. Para dormir, leo las memorias de don Soponcio Velludo, Cuarenta años en el catastro de Albacete. Temperatura, 21 grados centígrados; humedad relativa, 63 por ciento; brisa suave; estado de la mar, llana. Sin noticias de Gurb.

Y esto ha sido todo. A quien adivine los dos autores que cito en esta crónica, lo invito a un vermut.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Eduardo Mendoza y Patrick Süskind?

Anónimo dijo...

Eduardo Mendoza e Ítalo Calvino?

A.

kalamarrak dijo...

Apreciado Sr. Mundo Espejo,

Motivada ante la idea de ganar un vermut he realizado un análisis exhaustivo de su post, con consulta en varias bibliotecas especializadas. Para contrarrestar mis descubrimientos, y espero no le moleste, también hice llegar copia de su texto a un par de eruditos anunciados en las páginas amarillas. Pese a todos mis esfuerzos, me siento afligida y contrariada por tener que anunciarle que el único autor del que observo varias citaciones es Eduardo Mendoza.

Sabiendo que mis pesquisas literarias no han estado a la altura de su Miscelanea, me despido, esperando que en breve nos ilumine en esta incógnita con el fin de que podamos volver a nuestros quehaceres rutinarios.

Atentamente,

K.

Alex dijo...

Sr. Mundo Espejo,

Creo que los autores que usted cita son nuestro admirado Eduardo Mendoza -concretamente su hilarante novela "Sin Noticias de Gurb"- y a usted mismo. ¿Ya ha pagado canon o derechos de autor por ello?

Alex

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"Habíamos salido a ganar; podíamos hacerlo. La, valga la inmodestia, táctica por mí concebida, el duro entrenamiento a que había sometido a los muchachos, la ilusión que con amenazas les había inculcado eran otros tantos elementos a nuestro favor. Todo iba bien; estábamos a punto de marcar; el enemigo se derrumbaba. Era una hermosa mañana de abril, hacía sol y advertí de refilón que las moreras que bordeaban el campo aparecían cubiertas de una pelusa amarillenta y aromática, indicio de primavera. Y a partir de ahí todo empezó a ir mal: el cielo se nubló sin previo aviso y Carrascosa, el de la sala trece, a quien había encomendado una defensa firme y, de proceder, contundente, se arrojó al suelo y se puso a gritar que no quería ver sus manos tintas de sangre humana, cosa que nadie le había pedido, y que su madre, desde el cielo, le estaba reprochando su agresividad, no por inculcada menos culposa. Por fortuna doblaba yo mis funciones de delantero con las de árbitro y conseguí, no sin protestas, anular el gol que acababan de meternos. Pero sabía que una vez iniciado el deterioro ya nadie lo pararía y que nuestra suerte deportiva, por así decir, pendía de un hilo. Cuando ví que Toñito se empeñaba en dar cabezazos al travesaño de la portería rival ciscándose en los pases largos y, para qué negarlo, precisos, que yo le lanzaba desde medio campo, comprendí que no había nada que hacer, que tampoco aquel año seríamos campeones."